

Pedro Claver Corberó nació el 26 de junio de 1580 en Verdú, un pequeño pueblo de Cataluña, España. Hijo de Pedro Claver y Ana Corberó. En el registro de bautismo, el párroco puso esta frase: «Dios le haga buen cristiano«, y así lo hizo. Claver fue un hombre libre que se hizo esclavo.
Un sacerdote jesuita dedicado a la defensa de la dignidad humana de los esclavizados. Desarrolló su misión en Cartagena, uno de los principales puertos negreros de América en el siglo XVII, donde recibió y atendió a miles de esclavizadoss africanos que llegaban en condiciones inhumanas.