En la Vigilia Pascual cantamos este himno “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” (1Cor 15, 55), Lo hacemos porque los discípulos y discípulas de Cristo, creemos que la vida, no termina con la muerte, sino que la muerte es la puerta que nos abre al abrazo amoroso de Dios.
En este mes de noviembre, celebramos la memoria de todos los santos y de todos los difuntos. Es un mes en que visitamos cementerios y cenízaros, abrimos los álbumes de recuerdos y nos conectamos con todos ellos. La mayoría de las veces en una memoria agradecida, en otras, con heridas que se quedaron sin sanar y que todavía nos roban energía.
Aprovecemos este mes, para cerrar esas viejas heridas con nuestros hermanos, amigos, padres, o hijos. Dejemos que ellos y ellas sigan navegando mar adentro, en el corazón amoroso y misericordioso del Padre, revelado en la persona de su hijo Jesús. Te invito a que vayas a la iglesia que frecuentas y ofrezcas la misa en acción de gracias por todo lo que aprendiste de ellos y ellas.
Remando Juntos Mar Adentro,
P. Jorge Eduardo Serrano Ordóñez, S.J.
Director | Santuario de San Pedro Claver



